Operación «Siete Estrellas»: La trama secreta de la CIA y el Pentágono que extrajo a María Corina Machado de Venezuela
En un despliegue de inteligencia y fuerza militar sin precedentes en la región, la líder opositora venezolana, María Corina Machado, logró burlar el cerco de seguridad del régimen de Nicolás Maduro para llegar a Oslo y recibir el Premio Nobel de la Paz 2025.
La operación, ejecutada el pasado martes 9 de diciembre, ha sido descrita por expertos y protagonistas como una maniobra «digna de Hollywood». Según un informe detallado del periodista de investigación Casto Ocando, la extracción combinó la logística de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el poderío aéreo de la Marina de los Estados Unidos y la cooperación clave de disidentes dentro de los servicios de inteligencia venezolanos.
Una fuga bajo «niebla de guerra»

Tras meses en la clandestinidad debido a la persecución sistemática del Estado venezolano, la operación de extracción se puso en marcha bajo un estricto protocolo de compartimentación de información. La CIA diseñó una estrategia de distracción con tres posibles rutas de salida marítima: dos ficticias en Puerto Cabello y Ocumare de la Costa, y una real en las costas del estado Falcón.
«Nadie conocía la ruta final hasta el último momento», detalla el informe de Ocando. Para garantizar el éxito, la operación contó con la colaboración de funcionarios activos del régimen venezolano —algunos veteranos de la «Operación Guacamaya» de mayo de 2025— quienes ejecutaron labores de contrainteligencia. Estos agentes simularon operativos de búsqueda en zonas erróneas para desviar la atención del SEBIN y la DGCIM, permitiendo que el convoy de Machado cruzara el país hacia Falcón sin ser detectado.
Escudo aéreo: La orden de la Casa Blanca

Una vez en la costa de Falcón, la seguridad de la líder opositora pasó a manos del ejército estadounidense. Bajo órdenes directas del Secretario de Defensa, Pete Hegseth, y con la aprobación del presidente Donald Trump, se activó un perímetro de seguridad defensiva de alto nivel.
Desde el portaaviones USS Gerald Ford, la Marina desplegó cazas F-18 y un dron de reconocimiento avanzado, cuyo código operativo fue cambiado de «Black Cat» a «Siete Estrellas», en honor a la bandera venezolana.
Las reglas de enfrentamiento eran claras y contundentes: «Tumbar cualquier aeronave del régimen que estuviera volando por los alrededores», según fuentes militares citadas en la investigación. El objetivo era bloquear cualquier intento de despegue desde la base aérea Rafael Urdaneta y asegurar el corredor marítimo entre Venezuela y las antillas holandesas.
Rescate en mar abierto
La fase más crítica de la operación ocurrió en aguas internacionales. En medio de condiciones climáticas adversas, con mar agitado y fuertes vientos, Machado fue transbordada desde una lancha rápida hacia un helicóptero de la armada holandesa, identificado como «Silverback».
La aeronave debió descender hasta rozar las olas para permitir que la Nobel de la Paz, equipada con un salvavidas y un bolso de mano, subiera por una escalerilla de emergencia. Posteriormente, fue trasladada a la base militar estadounidense en Willemstad, Curazao, donde recibió atención médica inmediata por agotamiento severo y mareos producto de la travesía.
El mensaje desde Oslo

Aunque su estado de salud retrasó su vuelo a Europa, impidiendo su presencia en el momento exacto de la gala —donde su hija, Ana Corina Sosa, leyó un conmovedor discurso denunciando crímenes de lesa humanidad—, Machado arribó a Oslo la madrugada del jueves bajo estrictas medidas de seguridad.
En una rueda de prensa posterior, la líder venezolana confirmó la participación estadounidense: «Agradezco el esfuerzo de hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas», declaró, ratificando su intención de regresar a Venezuela solo cuando existan «condiciones propicias en términos de seguridad».
Por su parte, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, aprovechó la coyuntura para exigir la aceptación de los resultados electorales de julio de 2024 y la renuncia de Nicolás Maduro, subrayando que los ojos del mundo permanecen fijos sobre la crisis venezolana.
Con información de AFP

